Diosdado juega al autohackeo

Foto: Captura Twitter 8 de septiembre de 2012

El delfín chavista, Diosdado Cabello, reclamó el hackeo de su cuenta de Twitter este fin de semana. Diosdado corrió hacia VTV para condenar la invasión de su espacio en Twitter, el cual utiliza para pregonar la propaganda del gobierno. Pero cuando uno mira la evidencia, el supuesto hackeo como que no huele bien.

Los mensajes que los supuestos hackedores enviaron por el Twitter del susodicho delfín fueron inspirados por la violencia. Llamaban a los seguidores del chavismo a ir a Miraflores para proteger la revolución. Decían que la oposición había iniciado un proceso para negar las elecciones. Era en otras palabras, un llamado a la violencia política. Lo curioso de este mensaje es que no es uno que le convenga a la oposición ni al candidato Capriles Radonski. Es una estrategia chavista. Amedrentar con la violencia si la oposición venezolana gana las elecciones. Crear la idea de que el caos en Venezuela sin Chávez ya viene llegando. Es algo que el propio Chávez repite constantemente y hasta el mismo Diosdado hace lo mismo.

Pero como si esto fuera poco, como arte de magia, Diosdado recobró milagrosamente su cuenta de Twitter a pocas horas del incidente. No sé si conocen a alguien que haya sido víctima de un hackeo de sus cuentas en las redes sociales. Pero les podemos decir que recobrar control de las mismas no es una tarea fácil y toma varios días para resolver. Muchas veces nunca se puede recuperar la cuenta.

La teoría más creíble del hackeo de Diosdado es que fue todo una ciencia ficción. Un esfuerzo por sembrar el miedo para continuar la estrategia chavista. ¿Qué más tendrán entre las manos? Con el presidente delicado de salud y no sintiéndose bien, este tipo de artimañas para distraer y amedrentar lamentablemente continuarán.

¿Concuerda la estrategia de Chávez con alguien que dice estar ganando las elecciones?

Foto: AFP

El paciente Chávez y sus aliados no se cansan de pregonar la idea de que es imposible que su contrincante Henrique Capriles Radonski salga airoso en las elecciones del 7 de octubre. Pero algo no cuadra. Cuando un candidato tiene una ventaja cómoda comienza a hablar sobre el futuro y trata de unir al país para tener un mayor nivel de gobernabilidad cuando gane.

La estrategia de Chávez en las últimas semanas es todo lo contrario. El gobierno y el mismo Chávez están jugando al ataque, al miedo y al caos. Cuando antes le llamaba majunche a Capriles, ahora le llama jalabolas. El presidente ahora advierte de una “guerra civil” si la oposición gana. Habla del ficticio paquetazo que el gobierno se ha inventado a pesar de no haber evidencia de la veracidad de ese documento. En su presentación el viernes ante sus seguidores, Chávez hizo hincapié en la necesidad de organización y movilización. Llamo a no sobre confiarse.

Esta estrategia no es la de un candidato que está en frente en las encuestas como indica el gobierno. Es la estrategia de alguien quien está nervioso. Quien se preocupa porque está perdiendo terreno ante su adversario. La estrategia de miedo, caos y sobre confianza tiene varios propósitos. Por una parte, Chávez no quiere que sus partidarios, particularmente los desilusionados, piensen que Capriles tiene oportunidad de ganar. Por eso invierten tanto esfuerzo propagandístico en promover las encuestas de maletín promulgadas por encuestadores ficticios que sólo parecen en años de elección. Por otro lado, el miedo es una estrategia para buscar la abstención de la oposición o hacerle creer a sus partidarios que si gana Capriles perderán algunos beneficios sociales. Esto, a pesar de que Capriles ha sido enfático en dejar claro que mantendrá y mejorará las misiones. Por último, Chávez teme la división entre su equipo. Imagínense las grietas que se formarían en el PSUV si esperan una derrota de un presidente mortalmente enfermo.

Foto: Google

Hoy la encuestadora Top Data reveló una encuesta que muestra a Capriles adelante por 4 puntos. Las consultoras Hernández Hercón y Predicmática también le dan a Capriles una ventaja de cuatro puntos sobre Chávez: 48,6% frente a 44,2% y 47,7% frente a 43,9%, respectivamente. Consultores 21 hizo también una reciente medición que presenta un empate técnico entre ambos candidatos.

Ante el escenario cerrado de las elecciones donde en los últimos 30 días las encuestas muestran a Chávez estancado o perdiendo terreno y a Capriles subiendo, y ante la falta de oficio y propuestas, la estrategia reinante ahora es el miedo.

La salud de Chávez continúa empeorando

Foto: Captura de Pantalla

Comenzando el viernes en la noche, el estimado Dr. José Rafael Marquina envió una serie de mensajes de Twitter inquietantes en cuanto a la salud del paciente. Fuentes dentro de Venezuela le han filtrado al médico que Chávez se estaba preparando para someterse a exámenes radiológicos a causa del deterioro de su salud, y como resultado su evento de campaña pautado para el sábado en Aragua sería cancelado.

Luego siguió con un mensaje que dijo que trataron de montar el evento el sábado, llevando a seguidores en autobuses para llenar las calles para las cámaras, pero el paciente nunca apareció. Si fue sólo otro error del equipo de la campaña del PSUV, o si el paciente intentó hacer la aparición, pero su mala salud lo abrumó, no se sabe.

Es el tercer fin de semana consecutivo en que el paciente ha estado ausente de la vista pública. La primera, y más inquietante, fue durante la tragedia en Amuay, cuando el presidente fue incapaz de aparecer inmediatamente, tardando un día y medio después de la explosión catastrófica para hacerlo. El pasado fin de semana tampoco apreció, y Nelson Bocaranda reportó que el paciente estaba en Cuba recibiendo tratamiento. Chávez trató de descartar esto con un cuento sobre una “gripe recurrente,” pero esta noticia fue igual de alarmante considerando su sistema inmunológico debilitado.

Ahora, de nuevo, pasó varios días consecutivos detrás de las paredes de Miraflores. Un presidente ausente ya es muy extraño, pero un candidato quien está perdiendo una campaña electoral y se aleja del público es inaudito. Es probable que el PSUV sepa que su ausencia hace imposible cualquier posibilidad de recuperarse en las encuestas, y quizás trataron de forzar al paciente a aparecer el sábado. Pero, a pesar del hecho de que ya habían movilizado a sus partidarios, aún estaba demasiado enfermo como para hacer una aparición.

Como el propio Dr. Marquina predijo en junio, el paciente ahora se ha enfermado gravemente de nuevo, con efectos devastadores para su campaña. El favorito Capriles se fortalece mientras la campaña de Chávez está en caída, pero el paciente está demasiado enfermo como para salir y motivar a sus seguidores y cambiar la tendencia en las encuestas. Incapaz de hacer eventos de campaña, continúa apareciendo sólo en cadenas controladas cuando su condición le permite. Pero incluso estas cadenas – previamente vistas como una señal de fuerza del gobierno – ahora sólo llaman la atención de los votantes al empeoramiento de la salud del paciente. Pero esto no es suficiente para parar la ola de ex chavistas yéndose al otro lado.

Cuando por fin Chávez apareció el domingo, fue muy claro que aún estaba enfermo. No es muy probable que mejore pronto, porque incluso los tratamientos más intensos no tendrían gran efecto y conllevarían a efectos secundarios serios. Y, dado que su enfermedad es terminal, se estaría sometiendo a tratamientos extremos y dolorosos sólo para ganar unas semanas más de vida.

Hemos sabido desde hace mucho, a pesar de las mentiras continuas de Chávez, que su cáncer lo matará. Ha escondido la evidencia por meses, pero no podrá mantenerla escondida para siempre. Con las elecciones a la vista, Chávez ha empezado otra recaída. Probablemente será su última.

Sus ojos lo delatan

Foto: Jorge Silva / Reuters

Hemos recibido decenas de mensajes en las últimas 24 horas, todos con el mismo mensaje: ¿vieron los ojos de Chávez ayer? Nuestros seguidores se refieren a estas fotos. Las mismas fueron tomadas ayer durante la aparición del Comandante en Charallave en un evento de campaña. El rostro del Comandante, particularmente sus ojos, mostraban a un hombre que no está saludable. Unas ojeras inmensas con un tono oscuro. Es la cara de alguien quien está muy enfermo o no ha dormido lo suficiente.

Esta última aparición del Comandante por poco no se da. En Caracas todo el fin de semana se corrió la voz que el presidente no se sentía bien. Que fue sujeto a un sinnúmero de exámenes porque su estado de salud va mal. Tanta será la preocupación en Miraflores por la elección presidencial del 7 de octubre, que aún en el obvio estado delicado de salud del Comandante, este decide salir en público a hacer campaña. Ese no es el comportamiento de alguien que está ganando una elección como el presidente insiste. Ese es el comportamiento de alguien que sabe que puede perder; que su candidatura va de mal en peor mientras la de Capriles Radonski se fortalece. Esto es lo que indican las encuestas de las últimas semanas.

Ante esta encrucijada, la pregunta que se enfrenta Miraflores es: ¿arriesgamos aún más el delicado estado de salud del paciente Chávez, o corremos el riesgo de seguir perdiendo terreno ante la candidatura del joven gobernador de Miranda?

Nueva encuesta: ¿Habrá tenido Chávez gripe realmente?

Foto: Google

El pasado fin de semana Chávez no se presentó durante días, dando lugar a más especulaciones sobre su salud en declive. Muchos especularon acerca de lo que había sucedido con el paciente. Nelson Bocaranda informó que Chávez había viajado a Cuba para recibir tratamiento médico, por segunda vez en dos semanas. Otros estaban preocupados de que los síntomas de su cáncer habían regresado.

Cuando el paciente volvió a aparecer, les dijo a los venezolanos que estaba sufriendo de un caso recurrente de gripe. Durante el fin de semana tuvo que descansar porque estaba tan mal que no podía dormir y estaba teniendo problemas para respirar. Más tarde se dio cuenta de su error y trató de asegurarles a los votantes una vez más pronunciándose curado de cáncer.

En el estado debilitado de Chávez, es muy probable que contrajera la gripe y luego tuviese problemas para superarla. Pero teniendo en cuenta su récord, este podría haber sido otro truco para ocultar otra cosa. Chávez vergonzosamente tomó 36 horas para responder adecuadamente a la tragedia en Amuay la semana pasada, y esto proporciona una excusa conveniente. Su campaña ha estado debilitándose con los pocos eventos que no se cancelan o son interrumpidos por manifestantes. Ya débil con el cáncer y agotado por el estrés, puede haber necesitado tiempo para descansar y prepararse para el último mes de la campaña. En cualquier caso, esta enfermedad no es una buena señal para el futuro del paciente y sus posibilidades de reelección.

Nosotros en S.O.S. Chávez no estamos seguros de qué creer, así que hemos decidido preguntarles a ustedes, nuestros lectores. ¿Qué piensan ustedes en realidad que haya significado la “gripe” de Chávez?

Resultados de nuestra encuesta: Chávez estaba en Cuba cuando explotó Amuay

Foto: S.O.S. Chávez

Hace dos semanas, Venezuela sufrió una terrible tragedia. Más de 40 personas murieron en un accidente en la refinería en Amuay. Mientras que las personas afectadas trataron de hacerle frente a su propio dolor y limpiar su ciudad, no supieron nada de su presidente. Después de 12 horas, finalmente hizo una llamada telefónica para expresar su solidaridad. No fue sino hasta 36 horas después que llegó a la escena de la tragedia.

Las personas estaban justificadamente enojadas por la indiferencia que mostró durante este período de confusión y desesperación. El paciente nunca explicó su retraso, por lo que nos vimos obligados a especular por nosotros mismos. Con tantas posibilidades, decidimos pedirles a ustedes, nuestros lectores, su opinión. ¿Por qué Chávez se tardó Chávez tanto en responder a la tragedia en Amuay?

La respuesta más popular de la encuesta fue que Chávez viajó a Cuba para recibir más tratamiento contra su cáncer. 32% de ustedes pensaron que estaba fuera del país, y probablemente en una cama de hospital cuando ocurrió la tragedia. Esto es apoyado por el periodista Nelson Bocaranda, quien informó el otro día que Chávez hizo un viaje similar, su segundo en varias semanas. Ha pasado bastante tiempo desde que el paciente recibió su último tratamiento en la isla, y es evidente por su resistencia y horario errático que su salud se ha deteriorado significativamente en las últimas semanas. Él pudo haber hecho este viaje en un intento por darse la energía necesaria para este último mes de campaña.

Casi la misma cantidad de ustedes, 29%, dijeron que estaba desconcertado y no sabía qué responder. Como presidente, debió haber sentido compasión por las familias de los que murieron y no estaba seguro de cómo consolarlos. Pero debe haber también sentido culpa, sabiendo que fue su política y falta de supervisión de PDVSA lo que condujo a la explosión. La evidencia muestra que el accidente fue consecuencia de un mantenimiento pobre y que todo el sistema sufre de problemas como estos a falta de liderazgo.

Muchos de ustedes, 26%, dijeron que estaba demasiado drogado al momento de aparecer en público. Chávez había sufrido una semana muy difícil, y el estrés puede haber afectado su salud. Sabiendo que no tenía eventos planeados y que era el fin de semana, puede que haya aumentado su dosis de analgésicos para tratar de descansar y recuperarse. Pero cuando ocurrió la tragedia, estaba demasiado drogado para aparecer en público, o incluso en la televisión sin avergonzarse a sí mismo. En su lugar, esperó lo suficiente hasta que se sintiese apto para hacer una breve llamada telefónica, y un día más tarde, cuando los medicamentos estaban fuera de su sistema, apareció en público.

Algunos de ustedes dijeron que había sufrido una recaída de sus síntomas. Esta posibilidad puede haber sido otro factor en algunas de estas otras explicaciones. La salud de Chávez sigue empeorando, y sus síntomas pueden haber llegado al punto en donde necesitó viajar a Cuba y tomar dosis altas de medicamentos con el fin de soportar el dolor. O puede haber estado demasiado enfermo a la hora de viajar o aparecer en público, y tendrá que seguir a racionando su tiempo durante el último mes de la campaña.

De cualquier manera, la respuesta de Chávez a finales de la tragedia en Amuay muestra que está muy enfermo, muy negligente, o ambos.